Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

domingo, 21 de agosto de 2016

Juli Córdoba, gitano y cantaor de Cabra (II)

Hace casi dos años y con el mismo título Juli Córdoba, gitano y cantaor de Cabra, les traje un retazo de mi memoria de aficionado, justamente el que se refería a este flamenquísimo cantaor de la vecina ciudad de Cabra.


Les mostraba dos fotos que pongo de nuevo: en una (1956) Juli tenía 15 años, en la otra (1989) andaba por los 48 o 49. Juventud y madurez que también se denotaban en su propia voz pues las acompañaba de audios de una y otra fecha. 

Hoy vuelvo a hablarles de Juli y lo hago por dos motivos:

1) Por el amigo pontanés Dani Pino supe que había más grabaciones de Juli en 1956. Al igual que las soleares que ya dimos a conocer, estos registros los hizo Deben Bhattacharya (1921-2001), antropólogo y etnomusicólogo hindú que anduvo medio planeta buscando músicas autóctonas. Rastreando por ahí hemos dado con un par de saetas y con un cante por seguirillas, en el que suponemos que lo acompañó su abuelo Perico el de Cabra. Dejamos las saetas para cuando llegue una nueva cuaresma, pero aquí tienen las seguirillas:


2) El día 12 de marzo de 2016 en la Sociedad del Cante Grande de Algeciras daban un recital los hermanos José Pañero y Perico Pañero, acompañados a la guitarra por José de Pura. Pues, mire usted por dónde, al concierto asistía Julián Córdoba según me comentó días después nuestro amigo Ramón Soler Díaz. A la vez, el buen aficionado Rafael Ruiz García nos mandaba grabaciones y fotos de tal evento, en el que también cantó Juli. Si en el anterior artículo mostrábamos al joven y al maduro Julián Córdoba, hoy el joven se complementa con un cantaor de la tercera edad cercano a cumplir sus 76 años. Acompañado por el guitarrista Pepe del Morao, les dejo una foto y una grabación por soleares:

sábado, 13 de agosto de 2016

Luis de Córdoba, socio de honor en "El Mirabrás"



El pasado 24 de abril, la Peña El Mirabrás de Fernán Núñez homenajeó y nombró "socio de honor" al cantaor Luis Pérez Cardoso, Luis de Córdoba (Posadas -Córdoba-, 15 de mayo de 1950). Conocida de toda la afición es su calidad artística, así como su rica trayectoria profesional que le ha llevado, desde hace unos años, a regentar la dirección del Aula de Flamencología de la Universidad de Córdoba.

A la izquierda les mostramos el momento en que, bajo la mirada de nuestro Presidente, Luis recoge la placa acreditativa de manos del Secretario de la peña.

En el acto hubo cante, ¿cómo no? Y El Mirabrás no tuvo que recurrir a ajenos sino que, por el contrario, actuaron para Luis y todo el público asistente tres de nuestros mejores valores.

Me refiero al guitarrista Juan Marín, El Juani, y a los cantaores Pedro Obregón y Bernardo Miranda. Les dejo algunos audios de este acto.

1) Alegrías, Rosas y Mirabrás
2) Seguirillas


3) Tarantas

4) Soleares

martes, 9 de agosto de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (XI). En 1971 compartió disco con su hija Luisa.

Luisa Romero, cantaora y bailaora, hija del cantaor de Andújar Rafael Romero. Tuvimos ocasión de nombrarla en nuestro artículo Y yo la mandé callar allá por 2011. Recientemente, el pasado 19 de mayo, les dijimos que padre e hija compartieron un disco grabado en París en 1971 al que tuvimos acceso gracias al amigo Paco "El Pecas"


En este disco, cuyo guitarrista fue Miguel Valencia, hay registros en los que Rafael canta solo, en otros lo hace con su hija, bien cantando, bien bailando,  y en alguno canta nada más que Luisa. Les dejo a ustedes algunas muestras:

1) Rafael Romero hace unos Cantes de Graná


2) Rafael y Luisa Romero cantan por peteneras


3) Rafael canta y su hija Luisa baila unas seguirillas

4) Luisa Romero canta Jaleos extremeños

jueves, 4 de agosto de 2016

PEPE ISIDRO, buena astilla de un buen palo

Francisco Barrera García, Paco Isidro, (Huelva, 1896-1960), uno de los puntales, junto a Pepe Rebollo y Antonio Rengel, de los cantes onubenses (*). Me dicen amigos de Huelva que Isidro está un poco olvidao allá en su propia cuna. ¡Pena, porque su cante sigue siendo una delicia para el oído a la vez que una fuente de aprendizaje para nuevas generaciones!

También me dicen que se airea poco el cante de la persona que más se ha esforzado en mantener viva la memoria de Isidro: José Barrera Benítez, Pepe Isidro (Huelva, 1931-2013), uno de sus hijos varones, taxista de profesión, que después de jubilado registró en 1997 un C. D. de título Recordando a mi padre, con los guitarristas Antonio Sousa y José Luis Rodríguez, donde ejecuta catorce fandangos de su progenitor.

Para más información sobre Isidro padre e Isidro hijo, pueden acudir a los siguientes enlaces:

Por mi parte, me limitaré a ponerles algunos de los registros de Pepe:

1) Yo lloro de noche y día

2) A un águila palomera

3) Pá cantarle un fandanguillo

4) Y ese es el fino querer



(*) En mis cuadernos lo hemos escuchado en varias ocasiones:

1) Los fandangos Yo no hago más que llorar, acompañado por Niño Ricardo.
2) Fandangos y taranta, los primeros iniciados con la letra Olas de la mar en calma y acompañados por Niño Ricardo, la taranta con la letra En los montes de Totana y la guitarra de Manolo de Badajoz.
3) Unas magistrales sevillanas bíblicasMe han convidado a la mesa de Venus..., acompañadas por el guitarrista Pepe Martínez.

lunes, 1 de agosto de 2016

1983: Al crítico Álvarez Caballero no le gustaron los cantaores cordobeses

En el año 1983 Córdoba celebró su X Concurso Nacional de Arte Flamenco. Por el reconocido crítico don Agustín Gómez (1) sabemos la composición del Jurado:

Presidente: Francisco Martín López.
Vocales: Miguel Espín, Agustín Gómez Pérez, Francisco Hidalgo Gómez, Pilar López, Deogracias Martínez Escudero, Mario Maya, Antonio Murciano González-Meneses, Antonio Povedano Bermúdez, Amós Rodríguez Rey, Gonzalo Rojo Guerrero y Francisco Vallecillo Pecino.
Secretario: Rafael Román Salamanca.

En lo que se refiere a cante, los premios fueron los siguientes:

Diploma especial Silverio: Desierto.
Premio Manuel Torre: Diego Camacho “El Boquerón”.
Premio Mercedes la Serneta: Manuel Moreno Maya “El Pele”.
Premio Manuel Reyes El Canario: Manuel Espejo “El Churumbaque”.
Premio Pastora Pavón Niña de los Peines: Manuel Moreno Maya “El Pele”.
Premio Enrique El Mellizo: Tina Pavón.
Premio Don Antonio Chacón: Ricardo Losada “El Yunque”.


No quedó mal nuestra ciudad cordobesa, pues, de los seis premios otorgados, tres se quedaron aquí: uno para El Churumbaque (Cantes de Levante) y dos para El Pele (Soleares y Bulerías), premios que fueron cuestionados por algún que otro crítico. Por ejemplo, Ángel Álvarez Caballero, el día 25 de mayo de 1983, en el diario El País, nos daba la reseña que hemos colocado a nuestra izquierda. Dice de El Pele:
Para mí es inexplicable, por ejemplo, que el gran triunfador -con dos premios, por soleares y por bulerías- fuera Juan Moreno,el Pele, un gitano cordobés que realmente no pasa de mediocre.
También el bueno de Manuel Espejo se llevó su repaso:
Otro cantaor cordobés, creo que no profesional, se llevó el premio de los cantes de Levante con una cartagenera antigua que hizo con cierta grandeza, aunque quizá no exactamente como es ese difícil cante; este cantaor se llama José Espejo Jiménez, el Churumbaque.


¡Vaya con don Ángel,  así que El Pele no pasa de mediocre y de El Churumbaque parece dudar al calificarlo como cantaor y también duda de su exacta ejecución en la cartagenera antigua! Lo que yo dudo es de los conocimientos flamencos, al menos en aquellos años, del vallisoletano Álvarez Caballero. El Pele llevaba ya casi quince años cosechando premios y reconocimientos. Con el tiempo su fama ha ido creciendo y hoy por hoy es uno de los puntales del flamenco. En cuanto a Manuel Espejo, nunca fue profesional pero sí reconocido por la afición local sobre todo en su faceta de grandísimo saetero. ¿Será que don Ángel estaba dolido porque un cantaor de su gusto se quedó en la cuneta de los premios? Así parecen indicarlo las últimas líneas de su crónica:
Hay que señalar la incongruencia de que el mejor cantaor que pasó por el concurso, José Mercé, quedara sin premio.

Aunque grabadas unos años después (en 1989), les dejo unas soleares y unas bulerías de El Pele, las primeras acompañadas por Merengue de Córdoba y las segundas por Vicente Amigo.





También de 1989, les pongo unas cartageneras de El Churumbaque con la guitarra de Merengue:



(1) Agustín Gómez, Los Concursos de Córdoba (1956-2006), Ayuntamiento de Córdoba, Córdoba 2006.

viernes, 27 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (X). ¡Gloria a José María, gloria!

Recuerden que en la segunda entrega de esta serie RAFAEL ROMERO, cantaor singular, añadimos aquello de y también actor de cine. Nos referíamos a su participación como actor de reparto, y también como cantaor, en la película Llanto por un bandido de Carlos Saura. Según su biógrafo Paco "El Pecas" (1), Rafael llegó a participar hasta en nueve películas (2), cantando en casi todas ellas y bailando en varias (por ejemplo, en la primera que hizo sale bailando junto a Juanito Mojama y Andrés Heredia, como vemos en el "borroso" fotograma que hemos conseguido y puesto a nuestra derecha).

Pero vamos a seguir centrados en la película de Saura de la que ponemos un fotograma que muestra a los bandoleros luchando con los Migueletes. Esa lucha la abandonó José María, o sea, El Tempranillo, que se había acogido a una amnistía del nefasto rey Fernando VII. Vivía en su hacienda de Alameda (Málaga) cuando, en una emboscada un bandolero de su antigua banda, El Barberillo, acabó con su vida contando sólo 28 años de edad. Entonces, final  de la película de Saura, sale la voz de Rafael Romero, acompañada a la guitarra por Perico el del Lunar Hijo, para cantarnos ese
¡Gloria a José María, gloria!
adaptación de un villancico jerezano que el cantaor de Andújar conocía sobradamente. Gracias a la generosidad de "El Pecas", podemos escucharlo:




(1) Francisco Expósito Martínez, RAFAEL ROMERO ROMERO EN SU CENTENARIO (1810-1910). Vida y obra ilustrada, Ediciones J. Carlos Toribio, Málaga 2010.

(2) Les pongo aquí, el año de rodaje, el título y el director de las mismas:
1947, La Cigarra, Florián Rey

1948, Brindis a Manolete, Florián Rey
1953, Carne de Horca, Ladislao Vajda
1964, Llanto por un bandido, Carlos Saura
1966, El arte de vivir, Julio Diamante
1966, Mestizo, Julio Buchs
1967, Último encuentro, Antonio Eceiza
1969, La cacería real del sol,  Irving Lernes
1975, Carmen, Julio Diamante.

miércoles, 25 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (IX). También grabó unas nanas.



Fue en 1957 en su álbum Noche Flamenca grabado en París junto al guitarrista Pepe de Almería y la bailaora Elvira del Albaicín. Vamos a escucharlas:


martes, 24 de mayo de 2016

Don Juan VALDERRAMA BLANCA, cien años hace que nació.

Hace hoy un siglo, año 1916, mes de mayo, día 24, en Torredelcampo (Jaén), nacía uno de los más grandes cantaores flamencos que ha dao la historia: Juanito Valderrama, don Juan Valderrama Blanca para nosotros. Con 19 añitos (los que tendría en la foto de la derecha) ya era figura reconocida y llegó a grabar con el guitarrista pamplonica conocido como Sabicas, Aquí ponemos una muestra:



No vamos a hablar de su vida ni de su obra, ambas sobradamente conocidas. Me limitaré a poner una foto y una grabación de su último año de vida. La foto es de 2003 y la grabación pertenece a un concierto que dio en Torrent (Valencia) el 18 de octubre de 2003. Compartió cartel con La Paquera de Jerez y le acompañó a la guitarra Luis Calderito. Nos canta por seguirillas:


y empieza diciendo Cuando yo me muera.... Desgraciadamente eso ocurrió unos meses después porque el 12 de abril de 2004 se nos fue a los Cielos.

viernes, 20 de mayo de 2016

Cuando mi amigo Bentín se fue a Jerez pá conocer a EL BORRICO.

Primavera del año 1967. Mi amigo peruano José Bentín estaba en París y desde allí viaja a Sevilla para asistir a su feria taurina. Así fue y gozó del toreo de Antonio Ordóñez, Paquirri, Curro Romero, Mondeño, Ostos y El Cordobés entre otros. Aún en París, antes de su partida, su amigo el cantaor Canalejas de Jerez le había insistido en que bajara hasta Jerez para escuchar a un cantaor llamado "El Borrico" (*). Así lo hizo, acompañado de otros amigos, concertando previamente una cita a través de "El Troncho", amigo de "El Borrico" y del cual "Canalejas" les dejó anotado el número de teléfono. Toman su automóvil ("La Manuela", lo llamaban ellos) y se van camino de Jerez, pero dejemos que sea el propio Bentín quien nos lo cuente en primera persona:


 TÍO GREGORIO MANUEL, EL BORRICO DE JEREZ

Un poco antes de llegar a Jerez, en plena carretera, se encuentra el bar La Rosaleda, lugar pactado para el encuentro, que divisamos a lo lejos por su letrero, por su color blanco y por estar la construcción aislada en la campiña. Estacionamos "la Manuela", entramos al sitio que tiene el aspecto de cualquier tasca andaluza. Todos los asistentes clavan sus miradas en los extraños recién llegados revisándolos de arriba abajo. El runrún de la conversación es de más decibelios de lo esperado, pues aquí la gente conversa desinhibidamente y como si estuvieran en su casa. La atmósfera está poblada por densas columnas de humo y tiene un fuerte olor a tabaco. Los que están parados en la barra, arrojan los puchos, las colillas y las pepas de las aceitunas al piso, el cual tiene una buena capa de aserrín. En el local pululan artistas esperando que alguien los busque para ganarse unos duros, y algunos jornaleros. Se pregunta por "El Troncho" quien está en un rincón de la barra y nos presenta a "El Borrico" que está a su lado. Asisten también otro cantaor apodado "El Batato" y un guitarrista de nombre Morales a secas, quienes van a participar en la reunión. Los habitúes siguen mirando inquisitivamente a los visitantes. Nos sentamos alrededor de una mesa en el medio del local, se acercan otros personajes como el bailaor Paco "Laberinto" pasado de copas, que quieren participar, pero le decimos que en otra oportunidad. Si es mucha gente no habrá intimidad en la reunión ni compenetración entre los asistentes. Pretenden los flamencos contratados, cantar en ese bar, en donde todo el mundo habla gritando, por lo que hablo con el extrovertido propietario explicándole que allí no se puede tener una reunión y como no somos de la localidad no hay donde ir (1). ¿No tendrá usted un reservado, para estar tranquilos y escuchar cantar? -pregunto. Después de pensar un rato dice -síganme- y sale del local, nosotros vamos detrás en fila india y nos guía a un cuarto trasero que es la bodega general con puerta independiente. Pone una mesa al centro con siete sillas, alrededor hay estantes con botellas de todo tipo de arriba abajo, en el pequeño ambiente de tres de largo por tres metros de ancho y sin ventanas -aquí están lo vasos- acota -cojan las  botellas que quieran, las abren y las dejan sobre la mesa y luego hacemos las cuentas- dicho esto cierra la puerta. Son las once la noche.

"El Troncho" es el más hablador pregunta que de dónde venimos -¡ah de París!- Quién los envía -¡ah nuestro amigo "El Tato", o sea "Canalejas"-. "El Batato" está agripado, pero lo han levantado de la cama para que se gane algunos duros, habla lo suficiente, es bajito y delgado con el pelo cano, en cambio "El Borrico" que es robusto, con calvicie avanzada y de aspecto agitanado permanece callado, fumando su puro. Se habla de cante y se sueltan algunos nombres conocidos de cantaores de Jerez a fin de que sepan que están ante buenos aficionados. Algunos toman un fino frío y otros toman whisky. Preguntan que deseamos escuchar -cante por derecho- decimos y dicho esto, empieza el cante."El Troncho" quien no canta tan bien como habla, aunque sus Bulerías por Soleá han sido bastante aceptables, luego sigue "El Batato" quien canta unos tientos y tiene más hondura al hacerlo, finalmente le toca el turno a "El Borrico" quien con voz grave dice coplas por Soleá, con el discreto acompañamiento de Morales. Canta letras de gran profundidad y de enorme filosofía popular, arrastra las sílabas al cantar e introduce unos sonidos guturales para cuadrar el compás:      

En una broma te dije
Una vez te dije en broma
Tan de veras lo tomaste
Que ni a la puerta te asomas.
Si yo lo llego a sabé
Ya no te gasto más bromas.

Del coló de cera virgen
Tengo yo mis propias carnes
Que me ha puesto tu querer
Que ya no me conoce nadie
Valgame Dios compañera
Del coló de cera virgen.

Tengo un hijo perdío, tengo
Como Dios no me lo remedie
Ay voy a perder el sentío.

Siguió un alto en que la conversación giró sobre flamencos de Jerez y Cádiz. Posteriormente se reinicia más cante en el mismo orden, primero "El Troncho", luego El Batato" y al final "El Borrico". Este último se crece a cada cante, ya no había duda alguna de que era un enduendado genio. La reunión recuerda a las que a veces hemos sostenido con cantores criollos en Malambito y Barrios Altos. Después de la rueda de cante se produce un silencio, como los tantos silencios que hay en conversaciones, de pronto aprovechando esto, me viene la impulsiva ocurrencia de lanzar una debla, que es un cante a palo seco o sin guitarra:

Yo ya no soy quien era
Ni quien solía sé
Yo soy un mueble de tristeza
Arrumaito a la paré.

Los gitanos se miran sorprendidos -¡pero hombre! ¡no sabes tú lo que has hecho!- cuestiona "El Batato" -¡pero dónde has aprendío eso!- sostiene "El Troncho" -¿de dónde sois?- dice a continuación "El Borrico". Como venimos de París piensan que somos franceses, pero no, son aficionados peruanos -¡ah Indianos! Con razón hablan bien el españó- A partir de ese momento la reunión cambió, menudearon las bromas y confianza en el hablar. En uno de los tantos descansos, Antonio, que es guitarrista aficionado, se entretiene jugueteando con la bajañí, ya que Morales había salido a orinar, "El Borrico" le pide que lo acompañe por alegrías. Se emociona Antonio, se le enredan los dedos en las cuerdas, pero finalmente sale airoso, acompañándolo. En estos cantes el cantaor muestra su veneración por Aurelio Sellés "Aurelio de Cádiz", finalizado el cante confirma -¡Me gusta mucho como canta "el de Cái". Antonio que es efusivo termina abrazando al cantaor y felicitándolo. Se suceden luego cantes por soleá, siguiriyas, y fandangos que se reparten los tres cantaores. Los ¡óles!, ¡vamos allá!, ¡quiero! y los ¡viva Jerez! de los presentes ponen la cuota de jaleo necesaria de buen ambiente para el cante. En el cante de bulerías se alternan y después cada uno baila unos pasitos graciosos y con enjundia. Es la apoteosis de la noche.

A las tres de la mañana tocan repetidamente la puerta, es una pareja de la guardia civil -¡señores no se puede seguir cantando!, ¡a estas horas está prohibido!- no se puede discutir con los civiles, menos en época franquista. La guardia civil en esa época todavía era muy temida, recuerdo que mi hermano me contó que ese verano en Palma, un raterillo escapista cerca de la Plaza de Toros, previa a una corrida, robó un bolso de una turista, y dos guardias civiles sin inmutarse levantaron sus fusiles, apuntaron, dispararon y el raterillo quedó muerto, ante el asombro general. Se llama al mesonero, se paga, y como yo ya tengo experiencia en estos menesteres, pago lo acordado a los artistas.

Al salir saludamos, agradecemos y nos despedimos de los artistas -¡un momentito señores!- aclara "El Borrico -¡esto no pué terminar así! Ahora nosotros les invitamos unas copas en un bar de Jerez- aceptamos, en "la Manuela" y un taxi salimos con rumbo al centro de Jerez, parando en un bar frente a una plaza. Ingresamos al local, es amplio y no hay ningún parroquiano, nos ubicamos en una mesa arrimada a un lado de una pared, mientras tanto los artistas han pedido brandy para todos. En los muros hay cartees que dicen: "Se prohíbe el cante", algo normal en estos bares de Andalucía. Sin embargo la conversación es ilustrada con cantes directos a los oídos de Pepe, Antonio y Juan por "El Borrico", "El Batato" y "El Troncho". La luz del día está encima apareciendo, nos decimos adiós agradecidos y regresamos a Sevilla ensimismados. En Mayo de ese año, a los 57 años, "El Borrico" grabó su primer disco y luego vinieron muchos más.


(*) En la foto que hemos situado a la derecha aparecen Tía Juana la del Pipa, El Borrico bailando, Juan Morao y El Berza.

(1) El Borrico - Gregorio Fernández Vargas (Jerez, 1910-1983)  El Batato - (Juan Domínguez Pereira (Jerez, 1909-1970)  El Troncho - Manuel Sánchez Fernádez (Jerez, 1906-1978)  Paco Laberinto - Francisco Ruiz Gómez (Jerez, 1910-1974) bailaor en compañías de baile flamenco y del Tablao Zambra, especialista en el baile de Bulerías de Jerez.

jueves, 19 de mayo de 2016

RAFAEL ROMERO, cantaor singular (VIII). El romance de "Los Pelegrinitos" cantao por bulerías.

Gracias a la generosidad del amigo Francisco Expósito (Paco "El Pecas") hemos tenido acceso a uno de los discos más desconocidos de cuantos grabó Rafael Romero. Se tituló Fiesta Flamenca, fue grabado en París en 1971 y contó con la intervención (unas veces cantando, otras bailando) de su hija Luisa Romero, ambos acompañados por el guitarrista Miguel Valencia. 

¿Se acuerdan ustedes de aquel romance que recogió García Lorca donde primito y primita van a Roma pá que el Papa les autorice a casarse? Seguro que sí, los flamencos han hecho muchas versiones del mismo. Pues hoy una más: