Visitando mi cuaderno Cantando por Fandangos, ahora convertido en EL MUSEO DEL FANDANGO, podrán elegir entre doscientos cincuenta (250) artistas distintos para escuchar este estilo de cante.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Un desconocido recital de ENRIQUE MORENTE

El curso académico 1972-1973 era el segundo de mi exilio dorado en Galicia, ejerciendo mi Cátedra de Matemáticas en la Escuela de Ingeniería Técnica Naval de la ciudad del Ferrol. Unos meses antes me hicieron "director a la fuerza", aunque las autoridad académica de Santiago de Compostela lo entendía de otra forma:

- Mire, señor Raya Saro, según la legislación vigente, el director se elige por votación entre los catedráticos. En esa Escuela es usted el único catedrático, luego el único posible candidato y a la vez el único votante posible. Es decir, ¡más democrática no puede ser su elección!

No tuve más remedio que aceptarlo y poner mi empeño en hacer mi labor lo mejor posible. Al margen de lo estrictamente académico les contaré que la Escuela tenía un magnífico salón de actos, de mucho aforo y con cabina y pantalla para proyectar cine, Esta circunstancia fue aprovechada por ciertas fuerzas muy activas (léase PCE en la clandestinidad y grupos similares) que me propusieron  crear un cine-club para los sábados. Allí empezó mi sufrir semanal, esperando a que desde el Gobierno Civil de La Coruña me llegara la autorización una vez que yo les comunicaba el título a proyectar. Varias veces nos hicieron cambiar de película (por ejemplo con "el acorazado Potemkin", aunque ya que teníamos la cinta la veíamos en sesión privada un grupillo de 10 o 15 personas). Pues bien, un buen día me viene alguien de las citadas fuerzas y me propone celebrar un concierto con algunos de los integrantes del grupo de canción gallega llamado Voces Ceibes. No tuve que preguntarle que quiénes eran, pues tuve ocasión de conocerlos en Salamanca en 1969 cuando acudí con Enrique Morente a un Festival de Canción de los Pueblos Ibéricos, según les conté a ustedes el día 13 de diciembre de 2016, o sea, hace hoy exactamente un año. Me acordaba de algunos de los miembros de este grupo de canción protesta que se mostraban como la versión galega de aquella Nova canció catalana: Benedicto, Xerardo Moscoso, Vicente Araguas, Miro Casabella... Efectivamente, me confirma mi interlocutor que vendrían dos: Benedicto y otro que no recuerdo. Sobre la marcha se me ocurre ampliar el cartel de ese posible evento:

- ¿Y si hacemos una especie de hermanamiento gallego-andaluz? Yo puedo llamar a Madrid para que mi amigo Enrique Morente se acerque por aquí. Él ya conoce a los Ceibes.

No sabría decir qué fecha se fijó para este concierto, pero fue un sábado de aquel invierno-primavera de 1973. Con mucha ilusión iniciamos los preparativos. Y, claro, entre ellos estaba la solicitud de aprobación al Gobierno Civil. La hice puntualmente, hablé con algún funcionario diciéndole que sería un hermosos acto, que blá, blá, blá. Pero la respuesta no llegaba (lo cual era costumbre en aquel Gobierno coruñés, que apuraba para aprobar o suspender hasta el día inmediato o incluso al día de celebración del acto). Me llegó la respuesta la tarde de antes y, para mi disgusto me dicen que sólo autorizaban la intervención del cantaor flamenco. Me junto con mis interlocutores y se habla de suspender el acto, ante lo cual yo les advierto que Morente y su guitarrista ya tenían billete de avión y que yo había quedado en ir al aeropuerto de Santiago para recogerlos el sábado por la mañana, así que su recital debiera de mantenerse.

Acompañado de mi buena amiga ferrolana Teresa Echevarría, nos plantamos en Lavacolla y allí recogimos a Enrique, a Manzanita que venía con su guitarra y a Juanito Martínez, el sevillano dibujante-caricaturista, amigo inseparable de Enrique. Nos acercamos a la ciudad de Compostela donde dimos unos paseos y vimos algún monumento. Me queda como testimonio único una foto que les hice a los cuatro.

De vuelta a Ferrol y un rato antes de la hora del recital llegamos a mi Escuela y me encuentro con la sorpresa de que no llegaban a treinta las personas que esperaban ante el salón de actos. Comprendí enseguida que los habituales asistentes a las sesiones de cine-club, ante la prohibición que había caído sobre los cantantes gallegos, habían optado por quedarse en su casa. ¿Qué hacemos ahora, me dijo uno de mis amigos personales? La bombillita se me encendió y llamé al conserje que estaba de guardia y le dije que abriera la Sala de Profesores y llevaran algunas sillas más para que todos los presentes tuvieran su asiento.

Así fue como, en tan académico recinto, Morente y Manzanita dieron un recital de unos 50 minutos, uno a uno muy densos. Escuchamos cantes mineros, alegrías, tientos-tangos, malagueñas, soleares... Todos con moldes y letras muy clásicos(*).

Al acabar, casi todos los asistentes nos fuimos de tabernas por Ferrol, tomando tazas de vino ribeiro y mucho marisco. Ya tarde, los llevé a mi vivienda de aquel curso: un apartamento mínimo junto a la playa de Valdoviño, a unos 10 kilómetros de Ferrol. Tenía un dormitorio con dos camas chicas donde dormimos Enrique y yo. Manzanita y Juanito tuvieron que compartir un sofá.cama que había en el saloncito. A la mañana siguiente, viaje a Santiago y a su aeropuerto para que los tres volvieran a Madrid. 

Si he elegido este día para contar esta historia, desconocida para los habituales exégetas de Enrique, es en su honor, en su recuerdo, para que el de Granada sepa que, siete años después de su marcha a los cielos, sigue vivo en el corazón de todos los amigos que fue sembrando aquí, en este valle de lágrimas.


(*) Ya se pueden imaginar ustedes que, dadas las circunstancias y presumiendo que entre los asistentes (como era habitual en aquella época) habría algún que otro chivato, yo advertí a Enrique de que procurara no usar letras o cualquier otra cosa que pusieran en alerta a los comunicantes de la oficialidad. Les diré también que los organizadores del cine-club no volvieron a pasar por mi despacho, con lo que aquella actividad desapareció de la Escuela. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

PASTORA PAVÓN, 48 años hace que se fue

Pastora Pavón Cruz (La Niña de los Peines) nació Sevilla el 10 de febrero de 1890(1). Ha sido la cantaora más reconocida (incluso, para muchos, al compararla con sus colegas masculinos) de la Historia del Flamenco. Grabó entre 1910 y 1950 una gama extensísima de cantes siendo acompañada por los mejores tocaores de cada momento(2). Casada con José Torres Garzón (Pepe Pinto), murió unos cuarenta días después que él. Concretamente lo hizo el día 26 de noviembre de 1969, o sea, hace hoy 48 años.


Fue enterrada al día siguiente y sus restos descansan en el cementerio de San Fernando (Sevilla), junto su marido .


En su honor vamos a oír algunas de sus grabaciones, eligiéndolas entre las menos conocidas por la afición.


01) Seguirillas (Si supiera la lengua), con Ramón Montoya, 1910


02) Soleares (De bayetita negra), con Ramón Montoya, 1912



03) Fandangos (Su carita con la tierra), con Luis Molina, 1913


04) Farruca (La Virgen iba caminando), con Luis Molina, 1914



05) Guajira (En un potrerito entré), con Currito de la Jeroma, 1917


06) Vidalita (Pobre mi madre querida), con Currito de la Jeroma, 1917



07) Media Granadina (Engarzá en oro y marfil), con Niño Ricardo, 1927


08) Malagueña (Se me apareció la muerte), con Manolo de Badajoz, 1929



09) Granadinas (En la cruz alta del barrio), con Ramón Montoya, 1929


10) Asturianada (Cuando salí de Cabrales), con Niño Ricardo, 1932



11) Alegrías (Del mundo leguas y leguas), con Antonio Moreno, 1933


12) Rumba cubana (Madúralo), con Niño Ricardo, 1935



Bueno, se me queda muchísimo material por publicar, pero por hoy ya está bien. Como si fuera una santa, hoy es el día de la señá Pastora Pavón. ¡Celébrenlo ustedes!

(1) Mucho se ha escrito sobre esta cantaora, incluyendo más de un libro de carácter biográfico. Yo recomiendo, a quien no lo conozca. el siguiente texto:

viernes, 8 de septiembre de 2017

Escuchando a MANOLO VARGAS


La verdad es que tengo prácticamente olvidao este cuadernillo de memorias. Quedan aún muchas hojas en blanco, muchas cosas que contar, pero a mi pereza habitual se le suma una buena dosis de desánimo y de esta conjunción resulta mi inactividad.

Pero, bueno, curioseando por aquí y por allá me topo casualmente con esta foto de la Plaza de la Catedral de Cádiz y no puedo sino acordarme de las veces que he andoteao por allí. Pero a la vez me acuerdo que Fosforito la nombraba en un cante por bulerías. Busco el cante lo oigo y me digo para mis adentros que Fosforito habría tomado ese tema de algún cantaor autóctono gaditano. Me pongo a trastear en la base de datos de mi fonoteca flamenca y de inmediato me voy a una grabación que les brindo para que ustedes la escuchen:



Sí, canta Manolo Vargas (Manuel Vargas Gómez, nacido en Cádiz en 1907 y muerto en Madrid en 1978). La grabación es de 1951 y toca la guitarra Rafael de Jerez (también conocido como "El Lápiz", según le hemos leído al amigo Antonio Barberán, el cual también nos aclara que la letra que hace Vargas es del histórico "Tío de la Tiza"). Gran festero, cuento en mi colección hasta 10 cantes por bulerías e imagino que habrá más. De todas ellas les invito a escuchar unas donde parte de las letrillas las ha recuperado para  su repertorio el cantaor actual David Palomar:



¡El papel de liar de Alcoy y los cerillos! Viejo tema que Manolo registró en pizarra en los años cuarenta con la guitarra de Paco Aguilera. Como viejos eran los muchos temas que nuestro cantaor nos legó haciendo villancicos, tanguillos(1) de Cádiz y tientos. Y, ¿cómo no?, alegrías. Tengo fichados 9 registros por este estilo. Por ejemplo:



Estas alegrías fueron grabadas en 1961 en Londres en un disco que compartió con Pericón de Cádiz, siendo uno y otro acompañados por Andrés Heredia.

Como otros gitanos bajo-andaluces, Vargas (a quien vemos a la derecha fotografiado con el padre de Manolo Caracol), no fue muy dado a los cantes libres, con la excepción de la malagueña del Mellizo. La grabó más de una vez y en una de ellas antecedida (curiosamente) por una granadina y una cartagenera. De eso hablamos en un artículo de fecha 29 de marzo de 2014. Repetimos aquí la aludida grabación:



¡Exquisita la combinación granadina-cartagenera-malagueña de Manolo Vargas con el guitarrista Manolo El Sevillano!

Sí, el cantaor del que hoy hablamos es de los denominados cantaores de gusto, maestro a la vez en el pellizco y de la caricia. Cantaor del que, desgraciadamente, se habla poco y que nosotros reivindicamos como un libro abierto de la gaditanería para las nuevas promociones de cantaoras y de cantaores.

¿Y de los cantes fundamentales, qué? Me refiero a las soleares y me refiero a las seguirillas, y tengo que decir que Manolo fue experto en ambos estilos si bien sin salirse de su rincón gaditano. Es decir, no cantaba más estilos que los ligados a su cuna cantaora, los cantes de Cádiz y los cantes de Los Puertos. Tengo guardadas cinco soleares y tres seguirillas pero me voy a limitar a mostrarles nada más que una de cada.



Soleares grabadas en 1973 junto a Andrés Heredia y que las dedico expresamente al amigo José Luis Márquez, quien las buscaba hace unos días en Facebook.

 

Si las anteriores soleares eran de cuadro de honor, ¿dónde colocamos estas seguirillas? Grabación de 1961, con la guitarra de Manolo El Sevillano, que queremos dedicar a la murcianica Ro Párker quien no hace mucho mostró su desapego por el cante de seguirillas, en la seguridad de que éste le va a gustar. 


(1) En un artículo de fecha 24 de marzo de 2013, les puse unos curiosos villancicos por tanguillos, acompañados a la guitarra por Perico el del Lunar en 1959,  que vuelvo a repetir aquí:

viernes, 21 de julio de 2017

BERNARDO MIRANDA viene de cante


Nieto de mi primo hermano Bernardo Miranda Raya y de mi también pariente Antonia Cañero Huertas, hijo de Bernardo Miranda Cañero (camionero de profesión y cantaor de afición, miembro veterano de la Peña El Mirabrás de Fernán Núñez), Bernardo Miranda Luna (Fernán Núñez, 8 de junio de 1988) se sintió picado por el gusanillo del cante desde muy niño, oyendo mucho cante y haciéndose sus sus pinitos. Su propio padre y sus frecuentes asistencias a nuestra Peña Flamenca fueron sus caldos de cultivo. Yo no fui testigo directo de su evolución porque (por circunstancias personales que no viene a cuento el contarlas) desde haces años mis asistencias a la Peña se hicieron esporádicas, pese a lo cual, cada vez que iba por el pueblo y me encontraba con Manolo del Rosal, alma máter de la Peña, me decía cosas como éstas:
-¿No has escuchao al hijo de tu pariente Bernardo?
-Mira que Bernardo (hijo) canta cada día mejor.
-Andrés, que Bernardo es ya un cantaor hecho y derecho.
Claro que empecé a oírlo en algunos recitales de nuestra Peña y otras de Córdoba capital. También lo oía en grabaciones que me pasaban los amigos en las cuales Bernardo cantaba en diversos concursos. Desde el principio me sorprendieron sus cantes por fandangos, por soleá y por tonás.

Pasa Bernardo un tiempo en el Conservatorio Cristóbal de Morales de Sevilla, en el que se titula como Técnico de Enseñanzas Profesionales en Cante Flamenco, a la vez que trabajaba en el Tablao Flamenco Los Gallos. Conocido ya su nombre, es reclamado por muchas peñas entre ellas la reconocida Peña El Morato de Almería, donde le tocó Luis Calderito y cuyo recital se recogió en un disco cedé. Con el espectáculo Las Minas Puerto Flamenco, junto a su compañera la bailaora Yolanda Osuna, ha recorrido toda España y varios países extranjeros. También ha viajado por medio mundo reclamado por el guitarrista cordobés afincado en Inglaterra Paco Peña.

Estamos en 2017. Bernardo, en plena madurez cantaora, me había hablado hace meses de que tenía en proyecto grabar un disco de estudio donde homenajear a cantaores de su gusto,  de algunos de los cuales ha aprendido algún que otro modismo flamenco, alguna variante. El disco ya está en la calle y mañana mismo será presentado (como no podía ser de otra forma) en la Peña El Mirabrás, tal como pueden comprobar en la foto de arriba. Titulado De Cante vengo, acompañado por el guitarrista Manuel de la Luz y otros músicos, el disco rezuma flamenquería por los cuatro costados o mejor por los nueve registros que lo componen:
Cuplé por bulerías, Tangos, Fandangos, Cantiña, Seguiriyas,
Cartagenera, Sevillanas, Bulerías, Tonás.
Aconsejo su compra a todos mis amigos. En especial a los que estén cerca, les recomendaría que se acerquen mañana, 22 de julio, a mi pueblo y lo adquieran en el acto de presentación. Y para que ustedes puedan hacer boca, yo les dejo dos muestras

1) Tangos, que empieza por tientos para entrar después en los Tangos de La Carlotita que todos aprendimos del linarense Gabriel Moreno.
 

2) Fandangos donde homenajea tanto a Flores el Gaditano como al Carbonerillo:



Nota. Pueden leer y oír más cosas de Bernardo en los siguientes enlaces:
1) 27-07-2011, Bernardo Miranda triunfa en Guadamur
2) 09-01-2012, Si la fusión es esto, yo digo que sí

3) 25-03-2012, Cantando por Fandangos
4) 23-11-2012, ¿Genes Flamencos? Sobre Bernardo Miranda, cantaor
5) 23-01-2014, Aficionaos, no llorad
6) 29-03-2014, Saeta a la Virgen de las Angustias

7) 17-10-2014, Bernardo Miranda en la Peña "El Morato"
8) 02-01-2015, 2015: El Flamenco tiene asegurado el futuro
9) 13-08-2016, Luis de Córdoba, Socio de Honor en "El Mirabrás"

martes, 18 de abril de 2017

Así cualquiera escribe una copla... (II)

Últimamente llevo con frecuencia a Facebook viejos artículos de este blog y lo hago por dos razones:

1) Cada día que pasa constato tristemente que la cantera se me va agotando y que, a la vez, me va flaqueando la memoria.
2) Mucha gente que ahora me lee no lo hacía hace unos años y para ellos mis "reposiciones" adquieren la cualidad de "novedades".

Una de tales reposiciones la puse ayer mismo: se trata de un artículo publicado el 10 de noviembre de 2013 con el título
Ea, pos miosté, que a servidor se le ha ocurrío hacer lo mesmito que aquel letrista que cambió un par de detalles pá que la copla pareciera otra y así poder registrarla a su nombre. Yo no pretendo registrar ni cobrar ná, pero sí cambiaré lo suficiente como para que este artículo parezca nuevo.


Empecemos hoy oyendo unos cantes de Huelva, de cuando allá por el  año 1964 Paco y Pepe, o sea "Los Hermanos Toronjo", se hacían acompañar por Melchor de Marchena y Juan Díaz. Se trata de estos fandangos de Almonaster:





Atiendan a la primera de las coplas:

Santa de devoción,
Santa Eulalia de mi vída,
santa de mi devoción,
dame esa luz santa mía
para ir a tu función
que no la he visto entoavía.




Pasan los años, nuestro querido Paco sigue cantando y ahora nos ofrece de nuevo unos fandangos de Almonaster que pasamos a oír:





Miren cómo ha quedado ahora la copla:

Santa Eulalia de mi vía,
santa de mi devoción,
Santa Eulalia de mi vía,
échame la bendición
pá rezarte tós los días, 
te llevo en mi corazón. 

¿Qué le ha pasado a Paco? ¿Se ha olvidado de la letra que cantaba su hermano? Ni mucho menos: aquella era una copla popular, la segunda era propiedad de un letrista. Para que nadie le dijera que plagiaba, cambió algunas cosillas y ¡ya está!. ¿Han visto ustedes lo fácil que es?

Una vez rehecho mi texto, es de justicia que hasta los bien pensaos me digan ahora:
Así cualquiera escribe un artículo...
Pues claro que sí, es que, como dicen mis paisanos, "por aquí, hasta el más tonto hace relojes".

viernes, 7 de abril de 2017

Un saetero que se llamó JOSÉ MENESE (II)

Seguimos recordando las saetas grabadas por José Menese. En 1970 registró otro vinilo de  tipo E.P. con cuatro cantes por saetas. Esta vez no recurrió a la guitarra de Melchor sino que lo hizo con el habitual acompañamiento de trompetas y tambores. Ignoramos si en años posteriores el cantaor de la Puebla grabó o no saetas. Nos habíamos propuesto recopilar y comentar todas las grabaciones de su primera época (1963-1970) y creemos que con esta entrega podemos poner punto final a nuestro empeño.


1) El cielo se oscureció


2) La Soledá en su dolor


3) Si hubo un justo ese lo fue

4) Calle Real que presencias

miércoles, 5 de abril de 2017

Un saetero llamado ANTONIO MAIRENA (III)

A las seis grabaciones con saetas que Antonio Mairena registró en estudios comerciales, hemos añadido otras seis tomadas de grabaciones directas hechas en la ciudad de Sevilla. Hoy traemos otra tanda de seis saetas, también registradas en directo. Pertenecen, como las seis anteriores, al C.D. cuya portada vemos a nuestra izquierda, disco que toda la afición debe agradecer a la gentileza de los herederos del maestro Mairena, y que, en esta ocasión, corresponden a saetas cantadas en dos pueblos: Morón de la Frontera y Mairena del Alcor.


En Morón estuvo don Antonio en el año 1967, en casa de Isabel Colunga, y allí hizo tres saetas que fueron recogidas por los micrófonos de Radio Juventud. Pónganles atención porque son cantes de mucha categoría flamenca, cantes que debieran de escuchar los que hablan de frialdad en Mairena. Las dos primeras iban dedicadas al Cristo de la Expiración y la tercera a la Virgen de la Esperanza.


13) En este día señalao



14) Al ver tu presencia



15) Vienes más bella



En su pueblo en el año 1971, desde el bar de José María Rodríguez, don Antonio cantó dos saetas a la procesión de la Virgen de la Ancilla. La primera de ellas, como habíamos adelantado en nuestro artículo del pasado 10 de marzo, la había grabado en estudio en 1967. En la comparación entre una y otra, queda claro que gana la registrada en directo.





16) El corazón lo lleva





17) María llena de pena y dolor





Un año después, o sea en 1972, desde el Ayuntamiento de su localidad, don Antonio le cantó al Cristo de la Vera Cruz una saeta verdaderamente magistral.






18) Al ver tu agonía





Al principio de esta serie, habíamos hablado de 19 saetas de don Antonio. ¿Dónde está la que falta? Pues está recogida en un C. D. de título Gitano y Andaluz que publicó la Junta de Andalucía en 2009 con grabaciones privadas de Mairena. Se trata de la saeta primitiva de Mairena del Alcor, es decir, una saeta preflamenca similar a las que aún hoy pueden oírse en Marchena, Arcos, Castro del Río, Puente Genil y bastantes pueblos más de la geografía andaluza. En el año 1971, en una reunión con amigos de su pueblo, el maestro hizo esta letra y este cante:

19) Ya se formó la procesión
de luto se ha vestío el cielo
y los ángeles lloraron
y al ver ese Cristo entierro
de su Redentor amado.

lunes, 3 de abril de 2017

Un saetero que se llamó JOSÉ MENESE (I)

Mi agradecimiento, una vez más, al gran aficionado Sergio García Sánchez.

A finales del año 2013 llegamos a publicar hasta siete entradas en este cuadernillo comentando las primeros registros discográficos de José Menese (1963-1970). La última se titulaba
y la terminaba así:
Posdata: Intencionadamente no hemos recontado las saetas. Quedan para otro momento.
La causa ya es sabida por quienes me conocen: ni escribo, ni hablo se saetas (mucho menos, las escucho) fuera del período Cuaresma-Semana Santa. Pues bueno, la cosa es que dicho período se me pasó en 2014, en 2015 y en 2016 sin acordarme de los cantes por saetas del morisco(1). Y, como no quiero que me ocurra lo mismo en este 2017, le pedí al amigo Sergio García que me mandara material al respecto porque el que yo tenía estaba imcompleto.






Dos vinilos E.P. dedicó Menese en su primera etapa cantaora a las saetas. En el primero, año 1964, su voz se apoyaba en la guitarra de Melchor de Marchena y sonaba así de fresca, así de entera, así de bien:



1) Poquito a poco, costaleros

2) Y campanas no doblaron


3) Y yo no sé, María


4) Encorvao y sin fuerzas ya


(1) El día 20 de marzo de 2014, sí pusimos una saeta de José Menese en nuestro blog Tiempo de Saetas. Es la segunda de las publicadas hoy según puede verse en este enlace.

sábado, 1 de abril de 2017

Un saetero llamado ANTONIO MAIRENA (II)

El pasado día 10 de marzo les contaba que en el blog de José Morente habíamos encontrado una relación con todas las saetas que se conservaban del maestro Antonio Mairena. Ese mismo día yo les puse las seis que habían sido grabadas en estudio, pero quedaban bastantes más que fueron registradas en directo.

Frente a los que han escrito alguna vez que Mairena era un cantaor frío, sus defensores decían que no y sobre todo que no lo era cuando cantaba en reunión, con amigos, o en  grabaciones que le hicieron en directo. Así debió de ocurrir siempre que el maestro se acercaba a la Semana Santa por antonomasia, o sea, la de la ciudad de Sevilla. Afortunadamente sus herederos tenían, y generosamente lo pusieron al alcance del público, hasta seis saetas cantadas en nuestra capital 



Por ejemplo, en 1974 y en casa de su amigo Rafael Belmonte, don Antonio se marcó estas dos monumentales saetas dirigidas al Cachorro de Triana


07) Sin que ya tuvieras sangre

08) Qué pena más grande lleva

Años después, concretamente en 1978 y en casa de Manuel Almero, nos dejó cuatro joyas más.




09) Callarse por un momento (Saeta al Señor de las Tres Caídas)




10) Más gitana no la hay (Saeta a la Esperanza de Triana)



11) Me están doliendo los ojos (Saeta al Cachorro de Triana)



12) Las lágrimas que María derrama (Saeta a la Virgen del Patrocinio)

jueves, 16 de marzo de 2017

Concurso de Cante Jondo en Córdoba, 1956: El "triunfador" y los otros "ganadores"

Envío a Juan Antonio Reina Muñoz quien publicó la foto que aquí aparece.
Envío a Paco Roji quien nos ha aclarado algunos de los personajes que figuraN en ella.

Sin duda. la circunstancia de que Fosforito fuese primer premio en las cuatro secciones de que constó el Concurso de Cante Jondo de Córdoba celebrado en 1956, ensombreció a otros cantaores que también obtuvieron galardón en aquel certamen, cantaores poco citados por tratadistas e historiadores. El propio González Climent, autor del libro Cante en Córdoba(1), dedicado íntegramente a glosar este concurso, se limita a nombrar, sin dedicarles ni un mínimo comentario, a los otros premiados que, junto a miembros del Jurado, guitarristas y aficionados varios, acompañaron al de Puente Genil en la noche del 7 de mayo de 1956 en la entrega de los premios, según foto que ponemos abajo..

¿Quiénes eran estos otros ganadores? He aquí la relación completa de todos los galardonados(2):


Antonio Fernández Díaz, primer premio en las cuatro secciones del concurso. Nacido en Puente Genil (Córdoba) el día 3 de agosto de 1932. A su padre la llamaban Fosforito y, cuando sus paisanos vieron la foto de Antonio como concursante en Córdoba, alguno dijo:
-Anda, este es hijo de "Fosforito"(3)
y desde entonces se quedó como Fosforito para la historia.

Antonio Peña, segundo premio por Seguiriyas. De nombre completo Antonio Peña Otero nació en Sevilla el 7 de enero de 1930 y se estableció en el pueblo de Utrera donde afortunadamente sigue viviendo. Artísticamente se le conoce como El Cuchara.

Gaspar Fernández,  de segundo apellido también Fernández, fue tercer premio por Seguiriyas. Nació en Utrera (Sevilla) el 7 de noviembre de 1932 y falleció el 26 de febrero de 2008. El mundo flamenco lo recuerda con el nombre de Gaspar de Utrera.

José Salazar Salazar, segundo premio por Soleares y accésit en la sección de Malagueñas y Fandangos, este cantaor nació en Los Santos de Maimona (Badajoz) el día 15  de junio de 1936. Vivió en Sevilla y en Huelva y finalmente se estableció en la capital de la Costa del Sol con su esposa, la conocida Cañeta de Málaga.

José María Martín Infante, tercer premio por Soleares, nació en Paymogo (Huelva) el día 9 de abril de 1914 y murió en Madrid el 28 de octubre de 1965. Fue conocido como El Moreno de Paymogo.

Julián Córdoba Montero, conocido como Juli Córdoba por la afición, segundo premio por Malagueñas y Fandangos, nace en Cabra (Córdoba) el día 3 de septiembre de 1940. 

José Beltrán Ortega, tercer premio por Malagueñas y Fandangos. Nace en 1906 en Vélez Málaga (Málaga), donde murió el 5 de enero de 1975.  Conmo profesional del cante usó el nombre de El Niño de Vélez.

Y va la foto tomada en el Gran Teatro:


De pie vemos a Vargas Araceli Hijo, El Seco de Puente Genil. González Climent, Francisco Salinas, Muñoz Molleda, Ricardo Molina, Fosforito, Manolo Santos, José Salazar, Niño Ricardo y Vargas Araceli. Agachados están El Moreno de Paymogo, Gaspar de Utrera, Juli Córdoba, El Niño de Vélez y El Cuchara.


(1) Anselmo González Climent, Cante en Córdoba (Concurso Nacional de Cante Jondo), Talleres Escelicer, Madrid, 1957. Junto a su obra Oído al Cante, fue reeditado por el Ayuntamiento de Córdoba en 1998.

(2) Agustín Gómez Pérez, Los Concursos de Córdoba (1956-2006), Ayuntamiento de Córdoba, Córdoba, 2008. Véase la página 75.

(3) Recogido en el libro anterior.Véase la página 79, nota 40.